Se reúnen miles para la Celebración Guadalupana en New Haven

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9/9/2009

Entre mariachis, danzantes mexicanos y más de 2,400 peregrinos y espectadores, una reliquia única de la tilma asociada con Nuestra Señora de Guadalupe fue llevada reverentemente por las calles de New Haven en una Celebración Guadalupana patrocinada por Caballeros de Colón.

Los fieles acudieron de todo Connecticut y aun de estados circunvecinos el 9 de septiembre para participar en la colorida procesión, que inició en la iglesia St. Mary, pasó por New Haven Green y el Palacio Municipal, rodeó el edificio de 22 pisos de las oficinas generales de Caballeros de Colón y terminó en el Museo de Caballeros de Colón. La línea de la procesión se extendía por dos cuadras, con grupos llevando estandartes de sus parroquias, niños en coloridos trajes mexicanos y decenas de Caballeros del Cuarto Grado en uniforme de gala marchando en formación.

La finalidad de la procesión fue proclamar la unidad de todos los pueblos de América – del Norte, Centro y Sur – bajo el patronazgo de Nuestra Señora de Guadalupe.

 “Nosotros los mexicanos somos muy devotos de Nuestra Señora de Guadalupe,” dijo Claudio Rojas Verde, quien participó en un grupo de danzantes mexicanos durante la procesión. Su esposa, de origen peruano, también participó junto con su hijo de 10 años.

 “Los mexicanos son muy religiosos y quieren transmitir sus tradiciones a sus hijos”, explicó el Sr. Rojas Verde. “Por eso estamos aquí”.

La reliquia de la tilma fue llevada bajo un dosel por el Arzobispo Henry J. Mansell de Harford por el trayecto de media milla, donde los vehículos de la policía detenían en tráfico en cada intersección.

La reliquia, que fue transportada en un estuche de plata, es un pequeño fragmento de la tilma que perteneció realmente a San Juan Diego y se exhibe en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México. En la tilma se ve la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe milagrosamente impresa después de que se le apareció a Juan Diego en 1531. Esta reliquia fue prestada a Caballeros de Colón este verano por la Arquidiócesis de Los Ángeles.

Antes de la procesión, la Celebración Guadalupana inició con una Misa a las 5 p.m. en la iglesia St. Mary, lugar de fundación de Caballeros de Colón en 1882. El celebrante principal, el Arzobispo Mansell, estuvo acompañado de cinco obispos más y de 33 sacerdotes concelebrantes.

El Obispo William E. Lori de Bridgeport, Capellán Supremo de Caballeros de Colón, pronunció la homilía, exhortando a los fieles que abarrotaban la iglesia a que dedicaran su vida a Jesucristo por medio de Nuestra Señora de Guadalupe.

Justo después de la Misa, Mons. Eduardo Chávez dio una charla de 30 minutos sobre la historia y la importancia de la tilma y el Acontecimiento Guadalupano.

 “La aparición de Nuestra Señora de Guadalupe fue un momento importante, un encuentro entre Dios y los seres humanos,” dijo Mons. Chávez, quien es postulador de la causa para la canonización de San Juan Diego y rector del Instituto de Estudios Guadalupanos de la Ciudad de México.

La cinta negra sobre vientre de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe muestra que está embarazada de Jesús, explicó.

 “Jesucristo se encuentra en el centro de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, en el centro del mensaje a Juan Diego, en el centro de la Iglesia y su mensaje para nosotros”, dijo Mons. Chávez.

Dijo que hoy en día, Nuestra Señora de Guadalupe dice a todos los laicos de la Iglesia que vivan como señales de Jesucristo, por medio de Nuestra Señora de Guadalupe, para traer esperanza a un mundo sediento de señales de esperanza.

Al final de la procesión, se llevó a cabo un servicio de oración y una ceremonia de bendición con la reliquia en el estacionamiento subterráneo, seguidos por una alegre fiesta Guadalupana, con comida mexicana, música y espectáculos.

Durante la fiesta, la reliquia de la tilma fue mostrada dentro del museo para la veneración individual. Mons. Chávez también se unió al Caballero Supremo Carl A. Anderson para firmar el éxito de librería del que son coautores, Our Lady of Guadalupe: Mother of the Civilization of Love  (Nuestra Señora de Guadalupe: Madre de la Civilización del Amor).